05/01/2017

5.3.2 dans les médias - Ramón Muñoz, in: El País, 28/02/2010

Ramón Muñoz, Genocidas, in: El País, 28/02/2010

 

La propia historia esta escrita al dictado, cuando no directamente por la pluma de sus grandes carniceros. Sus crîmenes, lejos de condenarse, son sometidos luego a un impénitente revisionismo por los historiadores nationales (y nacionalistas), bajo el dogma infalible de que los genocidas que ganaron nuestras guerras se convierten automáticamente en conquistadores y héroes, dejando si acaso a los perdedores el atributo de criminales.

Salvo pervertidos, nadie duda de que Hitler, ese irrisorio cabo de la I Guerra Mundial, fuera un malhechor sanguinario que condujo al mundo al horror. Pero seguro que tacharían de lunático al que dijera lo mismo de Napoleón, ese corso enano y resentido que, en nombre de la revolución, ahogó en sangre a Europa entera. Acaso el pequeño cabo — como también llamaban sus soldados a Bonaparte — no se proclamó legítimo salvador de Occidente e invadió la gélida Rusia, donde nada se le había perdido, dejando millones de muertos a su paso, como un siglo y medio después hiciera el caudillo del Tercer Reich? Y, sin embargo, no puedés andar dos manzanas en París sin ver su nombre o el de sus mariscales en algún letrero, monumento, o en la étiqueta de un vino o un coñac. ¿Imaginan que los vinos del Rin tuvieran la denominación de Goering o Himmler?

23:06 Écrit par justitia & veritas | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

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